La
llamada brecha digital supone una diferenciación entre aquellas personas que
son capaces de acceder a la tecnología y aprovechar su funcionalidad y aquellas
que no poseen esta capacidad.
Con
respecto a este concepto, voy a analizar una serie de datos (expresados en
porcentaje) acerca del uso de Internet en función de un intervalo de edad
dentro de los años 2008, 2010 y 2012 en España. Estos porcentajes han sido obtenidos del
Instituto Nacional de Estadística (INE) y corresponden a la siguiente tabla:
|
Intervalo
de edad / Año
|
2008
|
2010
|
2012
|
|
De 16 a 24 años
|
94,1
|
96,3
|
97,8
|
|
De 25 a 34 años
|
74,3
|
89,4
|
91,9
|
|
De 35 a 44 años
|
60,2
|
81,2
|
87,7
|
|
De 45 a 54 años
|
44,8
|
64,2
|
73,4
|
|
De 55 a 64 años
|
21,1
|
38,1
|
46,8
|
|
De 65 a 74 años
|
5,7
|
16,4
|
21,2
|
Como
podemos observar, la amplitud de brecha digital la encontramos entre las personas más
jóvenes (de 16 a 24 años) y los individuos de mayor edad (de 65 a 74 años). Esto puede deberse a que la juventud
nacen prácticamente en un mundo donde los aspectos tecnológicos están más
desarrollados que cuando los más ancianos eran jóvenes. Para estos últimos,
estas herramientas o el uso de Internet suponen algo más novedoso, mientras que
los jóvenes de ahora toman Internet como una herramienta ya propia de su
entorno.
También
se puede apreciar cómo va aumentando el porcentaje de uso de Internet a lo
largo de los años. Por tanto, se observa una clara disminución
de la brecha digital con el paso del tiempo. Además, también podemos distinguir
que el aumento de porcentaje de la utilización de Internet con el paso del
tiempo es mucho mayor en la medida que nos acercamos a intervalos de personas con mayor edad, pues
son los que requieren mayor voluntad para formarse en este aspecto.
Asimismo,
las diferencias entre los porcentajes por grupos de edad de un año van
disminuyendo. Como se puede ver, este aumento es menos significativo de 2010 a
2012 que de 2008 a 2010, lo que viene a decir que cada vez es más extendido el
uso de Internet y, por tanto, son menos personas las que empiezan a utilizar
Internet en dicho año.
Para
finalizar esta entrada, cabe resaltar que el desarrollo y la innovación, la
inversión en nuevas tecnologías o la capacidad de hacer accesibles las
herramientas interactivas al ser humano a la vez que obtienen una formación,
contribuirán a que esta brecha digital disminuya. Nosotros como docentes
también podemos ir puliendo esta brecha digital, si fomentamos un uso responsable
de las tecnologías en el aula o si difundimos a las familias u otro tipo de
personal o miembros de la comunidad educativa las ventajas que estas tienen en
la sociedad si se hace un uso adecuado de ellas.
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